miércoles, 1 de diciembre de 2021

Salud: los algoritmos ya permiten adelantar diagnósticos y mejorar la probabilidad de sobrevida

Según los expertos, el próximo paso es integrar toda la información disponible para entender a los latinoamericanos y a su entorno.

La inteligencia artificial ya es parte de la medicina actual a través de servicios asociados al diagnóstico por imágenes y hay casos que demuestran que es capaz de adelantar la detección de enfermedades y mejorar la probabilidad de sobrevida de los pacientes. A futuro, los referentes en la materia dicen que lo próximo es integrar toda la información disponible para entender a los latinoamericanos y a su entorno.

Según el neurólogo Mauricio Farez, CEO de Entelai -una empresa que ofrece servicios de IA para la industria de la salud-, hay algoritmos de inteligencia que pueden detectar hasta un año antes distintas patologías.

“Varía mucho según el diagnóstico, pero hay casos de hasta un año y también procesos de diagnóstico que llevan de tres a cuatro años que se acortan incluso a meses. Nuestro aprendizaje es que la tecnología es una herramienta que puede contribuir a elevar la atención para que los médicos pongan foco en lo importante. Más del 50% de los neurólogos tiene burn out y, si la tecnología puede ayudar a resolver la burocracia y la detección de enfermedades, queda más tiempo para contener a los pacientes”, explicó en el evento Inteligencia Artificial, capítulo 4, organizado por LA NACION, en un panel moderado por la periodista Carla Quiroga.

Por su parte, Camila de Pamphilis, directora de Operaciones de Mamotest -una empresa de impacto social con la misión de democratizar el acceso a diagnóstico y tratamiento de alta calidad para reducir las tasas de mortalidad por cáncer de mama-, dijo que, si bien en un primer momento invirtieron dinero en desarrollar inteligencia artificial en diagnóstico, ahora se aliaron con una empresa alemana que tiene un algoritmo especializado y destinan sus recursos al seguimiento de pacientes.

“Estamos con una expansión geográfica entrando a México y lo que buscamos es bajar los costos usando tecnología. Diseñamos una plataforma que conecta a centros, médicos y pacientes para que puedan ser dueñas de la información y garantizarles un diagnóstico y tratamiento temprano”, contó.

Por último, el investigador independiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), Elmer Andrés Fernández, dijo que lo próximo para la inteligencia artificial es conocer a los pacientes de Latinoamérica e interpretar más datos.

“Hay muchos sistemas que están desarrollados afuera con lo cual hay mucho por explorar a medida que los datos se vayan decantando y a medida que haya un volumen mayor de información en la predicción de ciertas enfermedades. Y también va a haber avances en la interpretación de otros datos además de imágenes como información molecular, biomarcadores e información social para entender al individuo y su entorno, ya que eso repercute en el desarrollo de la enfermedad y la respuesta que pueda tener. Incorporar la información de algoritmos en fuentes de información es el futuro”, concluyó.

Fuente: La Nación

martes, 23 de noviembre de 2021

Prepagas: el Gobierno le pide información a las empresas de medicina privada para clasificarlas

A través de la Resolución 1950 ahora el Gobierno le exige a las prepagas que presenten información sobre sus planes, usuarios, cuotas y balances para clasificarlas en tres tipos.

Este martes la Superintendencia de Servicios de Salud, organismo descentralizado dependiente del Ministerio de Salud a cargo de Carla Vizzotti, estableció una tipificación en tres grandes categorías para las empresas de medicina prepaga: así lo indica la Resolución 1950/2021 publicada en el Boletín Oficial.

Las distintas entidades privadas de la salud serán clasificadas como Tipo A, B o C en base a información económico-financiera, demográfica y administrativa que estas deberán brindar al Estado nacional en un término de 90 días corridos a partir de este martes.

Con esta medida, el Gobierno le exige ahora a las empresas de medicina prepaga información actualizada respecto a "la totalidad de sus planes de cobertura total y parcial, cartillas, padrón de usuarios, cuotas percibidas y cuota promedio, balance, etc".

A través de la presentación de esta información, las prepagas deberán solicitar su inclusión en las distintas categorías. Aplican a la resolución todas las entidades que actualmente se encuentran inscriptas en el Registro Nacional de Entidades de Medicina Prepaga (RNEMP), ya sea de forma definitiva o provisoria.

En caso de no cumplirse con lo requerido la Superintendencia de Servicios de Salud clasificará de forma provisoria a las distintas empresas en base a la información presentada anteriormente.

Además, tal como indica la Resolución 1950, ante la falta de datos por parte de las prepagas el organismo que actúa en la órbita del Ministerio de Salud "se encontrará facultado para intimar la presentación de toda información faltante, disponer la realización de auditorías integrales, iniciar actuaciones sumariales a los efectos de determinar la procedencia de aplicar sanciones e, incluso, proceder a la baja de la entidad incumplidora en caso de no subsanar su incumplimiento".

Las distintas clasificaciones

En base a las distintas estructuras de las empresas de medicina prepaga, el Gobierno estableció tres grandes grupos para su tipificación:

El Tipo A lo integrarán las entidades que cumplan los siguientes requisitos:

  • Brindar al menos un plan de cobertura integral (no parcial) en base a lo establecido en la Ley 26.682, la cual plantea un marco regulatorio para la medicina prepaga;
  • Contar con más de 50.000 usuarios; y
  • Tener una cápita promedio por usuario igual o superior a $4000. Este último valor "será actualizado en la misma proporción y oportunidades en que se hagan efectivos los aumentos de cuotas de los planes prestacionales".

El Tipo B lo integrarán las entidades que tengan al menos un plan de cobertura integral en base a lo establecido en la Ley 26.682 pero que no cumplan con los restantes requisitos del Tipo A

El Tipo C lo conformarán las empresas que no cumplan con ninguno de los requisitos previamente planteados.

A las entidades de Tipo A "se les designarán síndicos, auditores y/o veedores" específicos para analizar lo presentado y, en caso de requerir información adicional, estos tendrán la potestad de solicitarla y/o "propiciar las correcciones o adecuaciones que resulten necesarias".

Por su parte, las empresas de Tipo B también serán verificadas por los mismos individuos pero estos serán designados de forma rotativa según el caso, la disponibilidad y en base a "criterios de análisis de riesgo o mérito, oportunidad y conveniencia". Finalmente, lo presentado por las prepagas de Tipo C será verificado solo en caso de sospecha o denuncia de irregularidades.

En base a estos permisos, la Superintendencia de Servicios de Salud se encuentra facultada a requerir toda la información adicional necesaria ya sea demográfica, epidemiológica, prestacional, económico financiera o de cualquier otro tipo que resulte pertinente.

Cambian las consultas médicas: ahora son por el celular y sin doctores "reales"

Punto por punto, toda la información a presentar

Las entidades inscriptas en el Registro Nacional de Entidades de Medicina Prepaga (RNEMP) deberán presentar la siguiente información:

  • Su padrón de usuarios actualizado (hasta el 31 de diciembre de este año);
  • Detalles de planes vigentes que comercializan al público en general, con sus valores actualizados para cada franja etaria y grupo familiar;
  • Balance General de cierre de ejercicio con dictamen de contador público independiente, debidamente certificado;
  • Estados Intermedios con Informe Profesional, o informe que contenga los ingresos percibidos, erogaciones efectuadas y que dé cuenta de los bienes afectados a la actividad y de las deudas generadas por ella.

Fuente: El Cronista

martes, 16 de noviembre de 2021

Más casos de pubertad precoz por el prolongado aislamiento

La pandemia precipitó algunos cuadros. Buscan que haya una ley que garantice el tratamiento.

“Somos un grupo de padres que estamos en una remada nacional para que se conozca más sobre la pubertad precoz y para que exista una ley que garantice el tratamiento”, dice Renata Lucatti, la mamá de Zoe, integrante de una red formada por más de 900 familias de todo el país.

Renata habla de “remada”, no solo porque la difusión de este problema de salud implica un enorme trabajo, sino porque básicamente, tener un hijo con pubertad precoz conlleva numerosos esfuerzos, en todo sentido, ya que se trata de una condición desconocida, porque genera trastornos anímicos en quienes la sufren y hasta bullying. Porque, además, al considerarse un trastorno poco frecuente, las obras sociales y empresas de medicina prepaga no reconocen siempre los tratamientos disponibles y les toca a estos padres iniciar el espinoso camino de la defensa de los derechos del paciente.

Porque aun cuando se consigue, la medicación que puede mejorar esta condición suele quedar retenida en aduana y nadie exactamente explica las causas de las demoras.

La pubertad precoz es una condición que afecta principalmente a niñas, pero también pueden tenerla los varones. Se produce cuando el cuerpo empieza a transformarse en el de un adulto (pubertad), pero de manera anticipada.

Cuando la pubertad se inicia antes de los 8 años en las niñas y antes de los 9 en los varones se considera pubertad precoz.

Durante la pandemia de Covid las consultas a los pediatras y endocrinólogos aumentaron en todo el mundo, al igual que los diagnósticos.

Hay distintos equipos de profesionales que están buscando respuestas a este fenómeno y ya aparecen en el horizonte varias hipótesis.

Publicaciones médicas recientes dan cuenta de que el aislamiento para evitar contagios y la consecuente falta de actividad escolar y deportiva en forma presencial modificaron los ciclos de sueño, aumentaron la exposición a pantallas, cambiaron los horarios habituales y los hábitos alimentarios en niños provocando que se "despierten", llamativamente, numerosos casos.

Uno de estos trabajos, denominado “Pubertad precoz en niñas: potencial impacto de la pandemia y el confinamiento por Covid-19” (publicado por un equipo médico en la revista del Instituto Universitario del Hospital Italiano de Buenos Aires) da cuenta de la preocupación en el sistema de salud por este tema y la necesidad de que se profundicen las investigaciones, ante el incremento de diagnósticos durante el último año.

“Se manejan distintas hipótesis acerca de las causas que dispararon las consultas, pero lo cierto es que hay muchas más y también una cantidad considerable de chicos que comenzaron ahora los tratamientos. El principal laboratorio que produce la droga dice que no da abasto con la demanda”, dijo Renata.

“Podrían estar involucrados ciertos neurotransmisores por el exceso de pantallas, cambios en el índice de masa corporal por sedentarismo y mala alimentación. No se sabe, por eso pedimos también que se apoye a quienes investigan esta temática”, acotó la mamá de Zoe.

La mujer, que es rosarina, comentó a La Capital que junto a otras madres de esta ciudad que tienen hijos con pubertad precoz busca visibilizar la situación para “alertar a otras familias y concientizar a los médicos porque estamos seguras de que hay demasiados casos sin diagnóstico”.

Los síntomas

Cuando se produce el proceso de la pubertad hay un crecimiento acelerado de huesos y músculos, también cambian la forma y el tamaño del cuerpo y el desarrollo de la capacidad reproductiva. Esto, habitualmente, sucede entre los 10 y los 14 años en las niñas y entre los 12 y 16 en los niños.

“Imaginate el impacto para una nena que menstrúa a los 5 o 6 años. Que empieza a tener botón mamario siendo tan chiquita, que tiene vello púbico o que transpiran como un adolescente. Su mente no puede acompañar estos procesos porque no se correlacionan con la edad biológica y esto genera una gran angustia”, comentó Renata.

Son chicos que suelen tener una apariencia _o al menos ciertas características_ diferentes a la mayoría.

Eso los vuelve más retraídos porque les da vergüenza, y si alguien reconoce que están viviendo estos cambios de manera precoz, no es extraño que reciban las cargadas de sus compañeros.

“Mi hija, por ejemplo, habla con total naturalidad de lo que le pasa. En mi casa se charla, el tema está muy presente. Pero eso no pasa en todas las familias, más bien sucede lo contrario. Se oculta, da pudor, no se habla y en las escuelas tampoco", dice Renata, quien agregó que "para los padres no es fácil aceptar lo que pasa porque se da un crecimiento abrupto en unos meses”.

En relación al subdiagnóstico, explicó que la pubertad precoz puede confundirse con trastornos de la atención a causa de los efectos anímicos. Se trata a los pacientes por otros motivos y no se va al nudo del problema.

“Una de las cuestiones preocupantes, más allá de todo lo que mencioné, es que al crecer tan aceleradamente se produce descalcificación ósea y hasta puede cortarse el cartílago de crecimiento”, señaló.

Si bien se estima que hay componentes hereditarios en esta condición también puede producirse a causa de tumores en la cabeza o problemas de tiroides. Sin embargo en la mayoría de los casos las causas se desconocen.

Respecto de lo que ocurrió durante la pandemia, con un aumento considerable de diagnósticos en Rosario y otras localidades del país y el mundo, la mamá de Zoe dijo: “Sin dudas el problema estaba latente, pero el estrés es un gran disparador. En Italia hay un grupo de médicos que están abocados a estudiar lo que está pasando porque llama la atención a nivel mundial”.

“Hay chicos de 3 o 4 años con pubertad precoz y hasta hay descriptos casos de bebés”, mencionó la mujer.

Cómo abordarlo

Lucatti mencionó que existen dos drogas para intentar controlar ese desarrollo anticipado. "Hay una que se aplica mensualmente en forma de inyecciones pero es bastante invasiva para un nene o nena, además de que como hay que pelear con las obras sociales no llegás a tener las autorizaciones para todos los meses”, indicó.

"Lo más usual es un medicamento que se aplica en forma trimestral, y lo mejor, de manera semestral", comentó.

En el Programa Médico Obligatorio la medicación está incluida, pero para otro fin, para el cambio de género. “Ahora, con el grupo de madres estamos buscando una ampliación porque termina siendo una odisea. Hay gente que ha vendido cosas valiosas, que pidió plata prestada o se quedó sin el auto para pagar abogados”, destacó.

Las obras sociales provinciales, como Iapos, suelen ser las que no generan resistencia en la aprobación, dijo Renata.

Apoyo legislativo

“Lamentablemente no hay un sistema de salud preparado para este diagnóstico. El apoyo psicológico del paciente y de su familia, por ejemplo, no está contemplado como parte esencial del tratamiento”, destacó la integrante del grupo “Transitando la pubertad precoz” (Facebook e Instagram).

De la totalidad de las familias que están en red, en la Argentina, "creo todos recurrieron a amparos judiciales en algún momento para que les den la medicación que por otra parte funciona: los que la usaron responden bien a la terapia”.

Por eso tener una ley es fundamental.

En ese sentido hay un proyecto de resolución de ley redactado por las familias y médicos que conocen la problemática de la pubertad precoz. “Empezó el recorrido legislativo. Esperamos que nos apoyen”, remarcó la mujer.

Fuente: La Capital

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Desafíos de la Inteligencia Artificial a la salud

El desarrollo de la gestión pública y sanitaria en particular peca de la falta de innovación.

Decía Marshall McLuhan que la alienación contemporánea es producto de efectuar el trabajo de hoy con las herramientas y los conceptos del ayer. En concordancia, podemos constatar que el mayor obstáculo para el desarrollo argentino está en sus instituciones anquilosadas y anacrónicas, ante el vacío de gobernanza y endeblez estratégica, que se reduce a la ecuación: ignorancia + impericia = ineptitud.

El desarrollo de la gestión pública y sanitaria en particular peca de la falta de innovación que acompañe la evolución social, poblacional y científica, entre otras.

Tomemos como ejemplo la aplicación de la Inteligencia Artificial (IA), que en nuestro país viene a la zaga, y que podría ser una herramienta de transformación superadora. “Lo que no se puede medir no se puede controlar; lo que no se puede controlar no se puede gestionar; lo que no se puede gestionar no se puede mejorar”, afirmaba Peter Drucker.

En efecto, ¿qué conocimiento tenemos de la evolución de la población, de la configuración social pospandémica, de las múltiples facetas de una pobreza estructural pero dinámica?

Recordemos que con la aplicación del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), el propio gobierno mostró su desconcierto ante la magnitud de su alcance. Por no hablar de las variables sanitarias como población enferma y población vulnerable, como así también de los propios recursos del parque tecnológico, de la formación profesional, y demás aspectos que la ausencia de un Observatorio Nacional de Salud deja en la oscuridad.

Claro que, como casi toda nueva tecnología, la IA implica una oportunidad y un riesgo. El brillo de datos no debe ocultar aquello que efectivamente estamos buscando, como en el cuento del borracho que se aleja del lugar donde dejó caer sus llaves para buscarlas bajo el farol, porque allí hay más luz.

En el mejor de los casos, la IA como recurso racional en una planificación prospectiva nos puede brindar respuestas valiosas en la medida en que sepamos formular preguntas valiosas. En definitiva, la disponibilidad cuantitativa de la Big Data no puede suplir la calidad de la información y menos aún de la comprensión.

En Medicina, para empezar, se trata de no reducir al paciente a su cuerpo, su cuerpo a sus órganos y éstos al resultado de estudios puntuales. El médico debe tratar enfermos y no enfermedades, como se plantea desde el inicio de la disciplina, aunque muchas veces se olvida.

En la gestión pública, se trata de no confundir sociedad con comunidad, para retomar una distinción fundante de la Sociología.

La configuración social actual incrementa los niveles de despersonalización propios de la creciente división del trabajo y de la burocratización que para los clásicos de las ciencias sociales caracterizan a la sociedad moderna capitalista, y que alcanzan niveles inauditos con la actual digitalización.

Pero ello no quita que la humanidad siempre preserve el nivel de comunidad, es decir, de los lazos interpersonales de solidaridad afectiva, a nivel familiar, barrial, y, aunque resulte cada vez más difícil, pero por ello mismo más necesario, a nivel nacional.

Somos un agregado de datos personales que la Inteligencia Artificial puede, si la usamos bien, servirnos para extraer conocimiento útil. Pero también somos una comunidad, un enjambre de pasiones que tejen sus vidas y que constituyen una Nación, un proyecto de humanidad que en medio de la vorágine todavía puede soñar con hacerse un mañana mejor.

Que el bosque no nos tape los árboles.

Por: Ignacio Katz (Doctor en Medicina por la Universidad de Buenos Aires)

Fuente: Clarín